DE ASESINATO

No son las catástrofes, los asesinatos, las muertes,

las enfermedades las que nos envejecen y nos matan;

es la manera como los demás miran y ríen

y suben las escalinatas del bus.

Virginia Woolf

 

Muamar el Gadafi fue un militar y político libio, dictador de su país desde el 1 de septiembre de 1969 hasta el día de su muerte.

Gadafi tras titularse como licenciado en Derecho, lideró la Revolución del 1 de septiembre en 1969 que derrocó al rey Idris I de Libia, sustituyendo el Reino de Libia por la República Árabe Libia. Como parte de su programa socialista de gobierno, Gadafi nacionalizó en la década de 1970 toda la empresa privada, incluyendo la tierra, la industria petrolera y los bancos, y permitiendo solo los pequeños negocios familiares.

Por la edad con la que tomó el poder, su imagen de militar rebelde y sus políticas izquierdistas anticolonialistas y antioccidentales y de distribución de la riqueza fue calificado frecuentemente como el “Che Guevara árabe”.

Gadafi hizo intentos por unificar Libia con Túnez, Argelia, Marruecos y Chad. Asimismo quiso posicionarse como sucesor del entonces presidente yugoslavo Josip Broz Tito y del político indio Sri Pandit Jawaharlal Nehru dentro del Movimiento de Países No Alineados, para convertirse en el líder de esta organización de Estados tercermundistas no alineados ni con el capitalismo estadounidense ni con el socialismo soviético.

Entre el final de la década de 1990 y el inicio de los años 2000, ha conseguido la rehabilitación por parte de las potencias occidentales, que sacaron a su país de la categoría de “Estado paria” a la de miembro pleno de la “comunidad internacional”, tránsito que se ha saldado con la visita a Trípoli de políticos occidentales de Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Italia y Alemania. Por esa razón Muamar el Gadafi ha sido calificado tanto de líder hábil y coronel revolucionario e idealista como de dirigente imprevisible, temido y déspota.

Asimismo para mejorar la situación económica de Libia, Gadafi permitió durante la década del 2000 el ingreso de petroleras extranjeras, y quizá aquí es donde deberían ponerle atención al escrito, una vez más el juego del petróleo estalla una disputa.

En febrero de 2011, las protestas de los opositores al gobierno de Gadafi fueron duramente reprimidas, agudizando el conflicto que desembocó en una rebelión de gran escala y un grave conflicto armado. Las tropas opositoras lograron dominar gran parte del territorio libio en unos meses y capturaron la capital el 22 de agosto de 2011, tras lo cual Gadafi huyó a Sirte continuando desde allí un gobierno paralelo al del Consejo Nacional de Transición. Luego de varias semanas sitiado, Gadafi fue herido en combate mientras trataba de escapar y, capturado por los rebeldes, falleció producto de sus heridas el 20 de octubre de 2011.

La ONU ha demandado una investigación sobre su muerte, pues hay bastantes indicios que apuntan que fue asesinado por los soldados rebeldes que le custodiaron después de su detención, la última hora de Muamar el Gadafi causa estupor en la comunidad internacional. Brutales imágenes, captadas por los celulares de los combatientes rebeldes, revelan que el dictador libio fue supuestamente linchado y ejecutado por la turba que le capturó tras un ataque de la OTAN contra el convoy de coches en el que pretendía huir de Sirte, su ciudad natal y último bastión de sus fuerzas leales. El terror se refleja en el rostro de Gadafi, que implora a sus captores, que le propinan una brutal golpiza. Luego se oyen disparos. En otro vídeo, se mira la mano cubierta de la sangre que le chorrea por la cara. Otro recoge una mano que esgrime una pistola que apunta a la cabeza de Gadafi, ya caído en el suelo. Las imágenes son malas pero permiten reconstruir los últimos momentos del detenido, que grita: “¿Qué les hice yo?”.

 Y la ONU pide justicia, porque aun cuando sea un dictador, un represor o un asesino, ese hombre es un ciudadano y debe presumirse inocente hasta ser vencido en juicio, y Ustedes se preguntan, ¿será que el domador de palabras es mitad libio?, no, pero no puede ser posible que el homicidio se investigue en razón a quien lo comete.

Y para esto hare un poquito de historia, recuerden el nombre de Osama bin Laden conocido mundialmente por ser el fundador de la red terrorista “Al Qaeda”, según confesión y reivindicación del mismo, fue responsable de numerosos ataques terroristas contra los Estados Unidos y otras potencias occidentales, incluyendo los ataques a las embajadas de Estados Unidos en Kenia y Tanzania el 7 de agosto de 1998,2 los ataques del 11 de septiembre del 2001 al World Trade Center y al Pentágono en el Condado de Arlington en Virginia.

Quizá sí, pero estos extremos no han podido ser juzgados, por lo que la autoría de estos atentados no está confirmada por el FBI, la autoridad investigadora jamás pudo acreditar nada, debido a que el 2 de mayo de 2011, el presidente de Estados Unidos Barack Obama anunció de manera oficial la muerte del líder de Al-Qaeda, tras un operativo militar realizado por comandos estadounidenses en una residencia en las afueras de Abbottabad, Pakistán.

Y la ONU NO HA DEMANDADO UNA INVESTIGACIÓN SOBRE SU MUERTE, Barack Obama fue el autor intelectual del homicidio de Bin Laden según su propia confesión y reivindicación, una declaración que hecha ante autoridad distinta a la judicial, pero por el mismo acto llamaron “asesino” y “terrorista” al ahora occiso; en este hecho hay más indicios que apuntan a que fue asesinado por soldados americanos que le custodiaron después de su detención, pero parafraseando un viejo refrán mexicano se debe decir que “lo que al rebelde le critican al americano se lo celebran”, esa doble moral de toda la vida.

No quiero extenderme en un punto tan fácil de entender, y quiero cerrar diciendo que existe el crimen de “desaparición forzada”, y que este es definido en textos internacionales y la legislación penal de varios países, como una privación de la libertad de una persona por parte de agentes del Estado, pero también por grupos o individuos que actúan con su apoyo, seguida de la negativa a reconocer la suerte de la víctima, con el fin de sustraerla de la protección de la ley.

El asesinato de la persona víctima de desaparición forzada, frecuentemente tras un cautiverio con torturas en un paradero oculto, pretende favorecer deliberadamente la impunidad de los responsables, que actúan con el fin de intimidar o aterrorizar a la comunidad o colectivo social al que pertenece la persona.

Los efectos de la desaparición forzada perduran hasta que no se resuelve la suerte o paradero de las persona, prolongando y amplificando el sufrimiento que se causa a familiares o allegados.

Al criminal, se le asegura, se le procesa y se le otorga una pena por sus actos (de muerte si quieren, ese es otro debate, y en otro momento se tomará), no se le asesina y se desaparece su cuerpo, eso es inadmisible en un mundo que se dice civilizado.

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Una respuesta a DE ASESINATO

  1. tati dijo:

    Como siempre…he aprendido algo nuevo, creo que esta vez fue historia

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