UN HOMBRE

Visto un león, están vistos todos,
y vista una oveja, todas;
pero visto un hombre, no está visto sino uno,
y aún no bien conocido.
Baltasar Gracián

Mi ya común costumbre de escribir acerca de temas que me apasionan me ha dejado de lado uno, que si bien no me excita, si tendría que interesarme, cansado de disertar sobre el tema en cafeterías, convites, aceras, etc. He decidido crear este breviario, porque estoy cansado de tener que defender mi género de la ignominiosa frase “Todos los hombres son iguales”.
Eso, es falso en todos sentidos, me moriré de viejo y no acabaré de comprender al animal bípedo que llaman hombre, porque cada individuo es una variedad de su especie.
Habrá que definir, indefectiblemente, ¿Qué es un hombre?, una labor titánica (un poco más fácil que definir una mujer sin duda), a la cual realmente no le he dedicado tiempo, ya que tarda uno años en precisarse, ¿Cómo podrías delimitar a todos?
Lo primero es que, no vale decir hombre sólo (nótese el acento) porque nace con los apéndices propios del género, eso no lo hace hombre, eso lo ubica como, un individuo masculino de la especie, nada más.
Tampoco es menos hombre porque cuide de su aspecto (sin exagerar) o porque guste de otros hombres, nada tendría que ver un detalle tan ínfimo como el agrado estético/sexual, en una labor tan compleja, como lo es, la de convertirse en un verdadero hombre.
El que verdaderamente ha llegado a ser hombre, no se cree más de lo que es, ni fanfarronea medallas que no le han colgado, no se llena la boca de sus triunfos, por el contrario se estima en lo que vale, y calla más de lo que pregona.
Lleva sus horas de niño cada día, sin sentirse vulnerable por eso, y las va barajeando entre todo el mazo de sus horas para que se noten, y a veces incluso guarda una o dos en su manga, por si hay apuestas que valgan la pena ganar (o perder).
El hombre debe ser impasible; quizá esta sea la más compleja, por cómo nos han adoctrinado, hay que borrarse la información recibida, para que no se crezca si le alaban, ni se disminuya si le censuran, debe seguir imperturbable su camino. Es muy difícil ser constantemente el mismo hombre, pero no hay nada sencillo en este mundo, que valga la pena.
El hombre, no es de generación propia como la mujer, una mujer nace y depende de ella para lograrse (para ser toda una mujer), mientras que el hombre es un animal de raza, como los “pura sangre”, poder crear un hombre empieza en gran medida con la genética correcta, ninguno puede decir “Soy un hombre”, sin decir “Mi padre fue también”, y a su vez “Mi abuelo, un hombre…”.
Porque somos más fieles a la “mala escuela” que a ninguna otra, por eso se malogran tantos prospectos de hombres, se pierden en ese mundo que les dice que mientras más malos sean, mejor para ellos, y que no basta con ser ruines, aparte hay que alardear de eso.
A final de cuentas espero esto ayude a discernir, que hay muchos, machos, varones, individuos del sexo masculino, tipos, sujetos, etc. Pero hombres, lo que puede llamarse hombres, hay unos cuantos.

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