Diciembre del 2008

Ahora ya, puedo confesarte,

que me duele que te escurras,
que tus manos se enfríen

al tocar las mías
y vivo haciendo cuentas en el calendario
tachando las heridas,
cubriéndolas con medicinas, con rosarios
jugando con la muerte,
sabiendo que tenerte es no tenerte
mala suerte
y escribir estas letras,
comiéndome el presente a golpes,
solamente
y haciéndole al poeta,
devoto de un Sabina,
de una Alfonsina
amando la abogacía,
y odiando a las alcancías y los salarios.

Jugándole al valiente,
y preparando mi equipaje
para ir de viaje, repintando mis tatuajes
más que los paisajes

me duelen las madrugadas,
y enamorarme de lo que hago,
tanto amor paga el peaje,
es el tiempo aciago,

es hora de resumir.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s