GUERRILLERO

La palabra guerrillero es el icono de una aspiración libertaria para el cualquier civilización, el guerrillero es, el combatiente de la libertad por excelencia; es el elegido del pueblo, la vanguardia combatiente del mismo en su lucha por la autonomía. Porque la guerrilla no es como se piensa, una guerra minúscula, una guerra de un grupo minoritario contra un ejército poderoso, no; la guerra de guerrillas es la beligerancia del pueblo entero contra la opresión dominante. El guerrillero es su delantera armada; el regimiento lo constituyen todos los habitantes de una región o de un país, en ocasiones hasta los representantes del clero se le unen (haciendo honor a Jesús de Nazaret, quien a mi entender, es quien dio los principios generales de la guerrilla). Esa es la razón de su fuerza, de su triunfo, a la larga o a la corta, sobre cualquier poder que trate de oprimirlo, el pueblo.

Es inconcebible que pequeños grupos armados, por más movilidad y conocimiento del terreno que tengan, puedan sobrevivir a la persecución organizada de un ejército bien pertrechado sin ese auxiliar poderoso. La prueba está en que todos los bandidos, todas las gavillas de bandoleros, acaban por ser derrotados por el poder central, y recuérdese que muchas veces estos bandoleros representan, para los habitantes de la región, algo más que eso, representan también aunque sea la caricatura de una lucha por la libertad, mandando al diablo a las instituciones.

El guerrillero es disciplinado, el hecho de que las formalidades de la vida militar no se adapten a la guerrillera, que no haya el taconeo ni el saludo rígido, ni explicación sumisa ante el superior, no demuestran de manera alguna que no haya técnica. La disciplina guerrillera es interior, nace del convencimiento profundo del individuo, de esa necesidad de obedecer al superior, no solamente para mantener la efectividad del organismo armado que está integrado, sino también porque se respeta su valor y para defender la propia vida.

El guerrillero es, además de un soldado disciplinado, un guerrero muy ágil, física y mentalmente. No puede concebirse una guerra de guerrillas estática. Todo es nocturnidad y por ende debe ser insomne. Amparados en el conocimiento del terreno, los combatientes caminan de noche, se sitúan en la posición, atacan al enemigo y se retiran.

El enemigo concentrará inmediatamente sobre el punto atacado todas sus unidades represivas. Irá la aviación a bombardear, irán las unidades tácticas a cercarlos, irán los soldados decididos a tornar una posición aparente, el guerrillero sólo necesita presentar un frente al enemigo. Con retirarse algo, esperarlo, dar un nuevo combate, volver a retirarse, ha cumplido su misión específica. Así el ejército puede estar desangrándose durante horas o durante días. El guerrero popular, desde sus lugares de acecho, atacará en momento oportuno.

El conocimiento del terreno debe ser absoluto. El guerrillero no puede desconocer el lugar donde va a atacar, pero además debe conocer todos los trillos de retirada así como todos los caminos de acceso o los que están cerrados. Las casas amigas, y enemigas, los lugares más protegidos, aquellos donde se puede dejar un herido, aquellos otros donde se puede establecer un campamento provisional, en fin, conocer como la palma de la mano el teatro de operaciones. Eso se hace y se logra porque el pueblo, el gran núcleo del ejército guerrillero, está detrás de cada acción. Los habitantes de un lugar son arrieros, informantes, enfermeros, proveedores de combatientes, en fin, constituyen los accesorios importantísimos de su vanguardia armada.

Eventualmente; el guerrillero, habrá de preguntarse: ¿por qué luchar?, y, entonces surge la gran afirmación: “Porque es un reformador social”. El guerrillero empuña las armas por cambiar el régimen social que mantiene a todos sus hermanos desarmados en el oprobio. Se ejercita contra las condiciones especiales de la institucionalidad de un momento dado, y se dedica a romper con todo el vigor que las circunstancias permitan, los moldes de esa institucionalidad.

Interpreta los deseos de la gran masa de ser dueña, de lo que constituye su vida y constituirá también su cementerio.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sin categoría. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s