LOS HEROES

Una persona habitualmente se convierte en héroe al consumar una hazaña extraordinaria y digna de glorificación. Las epopeyas tradicionales son exterminar monstruos y salvar a gente de una muerte segura. Un héroe normalmente satisface las definiciones de lo que se considera bueno y noble en su cultura de origen. Sin embargo, en la literatura y especialmente en las tragedias, el héroe puede también tener graves defectos que le llevan a la perdición, como en el caso de Hamlet.

 

A veces una persona real puede alcanzar suficiente prestigio como para convertirse en un héroe en la mente de la gente. Esto suele ir acompañado de un rápido aumento de los mitos sobre la persona en cuestión, a menudo atribuyéndole poderes superiores a los de los mortales corrientes.

 

Algunos comentaristas sociales prescriben la necesidad de héroes en épocas de agitación social y falta de confianza nacional, vista como una necesidad de modelos de conducta virtuosos, especialmente para los jóvenes. Tal forma de crear mitos puede haber funcionado mejor en el pasado: las directrices actuales puede confundir a los héroes y su culto con la devoción a la simple celebridad.

 

Los héroes más conocidos se acercan al estatus de dioses en algunas culturas. La palabra héroe procede del griego antiguo (ρως hērōs), donde describe a los héroes culturales que aparecen en la mitología. Los ídolos griegos eran con frecuencia personajes mitológicos, fundadores epónimos de ciudades, estado y territorios griegos. Estos campeones mitológicos no siempre eran modelos de conducto o poseían virtudes heroicas; muchos eran semidioses, hijos de mortales y dioses. La época en la que los héroes de esta clase estuvieron presenten y en la que se sitúan las historias de la mitología griega se conoce con frecuencia como la «edad heroica», que termina poco después de la Guerra de Troya, cuando los legendarios combatientes volvieron a sus hogares o marcharon al exilio.

 

El héroe clásico suele tener una “Biografía estándar” compuesta de unas dos docenas de tradiciones comunes que ignoran la línea que separa el hecho histórico del mito.

 

Por ejemplo:

  1. Las circunstancias de su concepción son inusuales.
  2. Un hombre poderoso intenta matarle al nacer.
  3. Es raptado y criado por padres adoptivos en un país lejano. (Esto puede ser opcional).
  4. Rutinariamente el héroe encuentra una muerte misteriosa, a menudo en la cima de una colina.
  5. Su cuerpo no es enterrado.
  6. No deja sucesores.
  7. Y tiene uno o más sepulcros sagrados.

 

En la mayoría de las religiones indígenas europeas aparecen héroes de alguna forma. Los héroes germánicos, helénicos y romanos, junto con sus atributos y formas de adoración, fueron ampliamente absorbidos por las confesiones ortodoxa y católica del Cristianismo, constituyendo la base de la actual adoración a los santos.

 

Los héroes son un especie en peligro de extinción, pero es muy cierto que es un episodio heroico, cualquier cosa que rete a nuestros deseos mezquinos, y algunas veces levantarse de la cama, hacer el trabajo con esmero, resistir pequeñas tentaciones, poner la otra mejilla, o demostrar tu afecto por otro ser humano, nos sacan de este espacio terrenal para colocarnos en esa mítica esfera un peldaño antes de dios.

 

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